
Es un tratamiento facial de última generación que utiliza fragmentos de ADN extraídos del salmón para estimular la regeneración celular, mejorar la firmeza y luminosidad de la piel.
La aplicación es mínimamente invasiva y se realiza con anestesia tópica para tu comodidad, por lo que la molestia es muy leve.
3 sesiones espaciadas por 2 a 4 semanas para resultados óptimos, con mantenimiento cada 6-12 meses
Los cambios comienzan a notarse desde la primera sesión, y se potencian con el tratamiento completo.
Sí, es un procedimiento seguro, biocompatible y aprobado en medicina estética. Sin embargo, si tienes alergia al salmón u otro tipo de alergias, es fundamental mencionarlo antes de la aplicación para realizar una valoración profesional y evitar riesgos.